El proyecto enviado al Congreso prevé un esquema de deuda que combina instrumentos locales, bonos en dólares y créditos multilaterales, mientras mantiene habilitada la posibilidad de emitir bajo legislación extranjera. El Gobierno incluyó esa alternativa para 2027, aunque el cuadro de fuentes financieras no incorpora una colocación concreta de bonos Globales ante un escenario internacional cada vez más complicado.
“La mejora de las condiciones domésticas convive con un entorno internacional más exigente para una eventual reapertura plena del mercado externo. La persistencia del conflicto entre Estados Unidos e Irán, las tensiones en los mercados energéticos y el aumento de los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense incrementaron la volatilidad financiera global y elevaron el costo potencial de nuevas emisiones soberanas”, reza el proyecto de Ley.
La iniciativa plantea un superávit fiscal primario de 1,3% del producto interno bruto (PIB), antes de los pagos de intereses. El programa financiero oficial contempla vencimientos por USD 24.900 millones durante 2027, con más de la mitad concentrada en acreedores privados. En ese contexto, la estrategia apunta a cubrir obligaciones mediante distintas fuentes y a definir cada operación según sus costos.
El Presupuesto autoriza hasta 18% de títulos bajo jurisdicción extranjera El artículo 42 establece que hasta 18% del monto total destinado a títulos públicos podrá colocarse en moneda y bajo jurisdicción extranjera. Según las estimaciones de PxQ incluidas en la información disponible, ese límite representa cerca de USD 33.700 millones.
