La guerra de sus “hermanos” y la falta de apoyos para eliminar las PASO alteran los planes de Milei

EL PAÍS · 21/5/26, 6:22 a. m. · Fuente: infobae.com
La guerra de sus “hermanos” y la falta de apoyos para eliminar las PASO alteran los planes de Milei

Viene siendo una semana muy irritante para Javier Milei. El presidente primero quedó como árbitro de las piñas digitales entre Santiago Caputo y Martín Menem. Después, en distintas reuniones y llamados que tuvo desde Olivos, debió atender asuntos que lo aburrieron sobremanera, vinculados al devenir electoral. Al presidente le explicaron que se está haciendo difícil juntar los votos para su proyecto de reforma política, que busca derogar las PASO. El PRO y los gobernadores hoy no encuentran incentivos para ayudar al Gobierno en esa ingeniería electoral, que perjudica a la oposición.

En el medio, y a contramano de sus máximas económicas, Milei tuvo que salir a explicar por qué la inflación mayorista -que se aceleró a 5,2% en abril- esta vez no actuará como predicción de los precios al consumidor. El Gobierno ahora apuesta todo al repunte de la actividad económica (esta tarde se conocerá el dato de marzo). Ya lo dijo Luis Caputo, en una de las declaraciones más relevantes de las últimas horas: hay que mejorar la recaudación porque “seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”.

Si alguna vez el presidente confió en que una mejora en la percepción de la marcha en la economía combinada con una reforma electoral le abrirían un camino sin sobresaltos a su reelección presidencial, con toda la tropa violeta ordenada detrás de él, esa imagen se le empezó a escurrir en las últimas horas.

Probablemente, el único momento de placidez que tuvo Milei fueron esos 90 minutos frente a los alumnos en la Universidad de San Andrés, en donde dio lecciones de economía, como antaño. La escena se asemejó a la vida que proyecta para cuando vuelva al llano, un futuro que, por momentos, parece querer acelerar. En esos contextos, se siente bien. Es cuando se autodefine como “uno de los tres tipos más conocidos del mundo”.

De hecho, se interiorizó sobre todos los pormenores de la cuenta Periodista Rufus. Leyó con atención cada uno de los indicios que “los pibes” encontraron en los tuits para demostrar que detrás del usuario anónimo estaría Martín Menem o alguien de su primer anillo. Miró esos “dedos marcados” que exhibieron los miembros de Las Fuerzas del Cielo. La utilización de cuentas secundarias o seudónimos para decir barbaridades es una materia que ellos conocen bien.

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