Un control de la Policía Federal sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de Arrayanal, Jujuy, terminó con el secuestro de 20 kilos y 880 gramos de cocaína.
Durante la inspección del colectivo, un perro detector de narcóticos marcó dos mochilas. En su interior había 20 paquetes con cocaína de alta pureza.
Lo llamativo del procedimiento fue que ningún pasajero reconoció ser propietario de las mochilas, por lo que no hubo detenidos.
Un dato que genera interrogantes: en los servicios de transporte de pasajeros, el equipaje debe contar con algún mecanismo de identificación y trazabilidad que permita vincularlo con el pasajero que lo transporta.
En este caso, las autoridades informaron que no pudieron determinar quién era el propietario de las mochilas. Resta conocer si los bultos contaban con marbetes, etiquetas u otro sistema de identificación y cómo fueron registrados al momento de abordar.
La Justicia Federal ordenó el secuestro de la droga y el inicio de una investigación para determinar quién la transportaba y cuál era su procedencia.
