La calle volvió a exigir masivamente el financiamiento de las universidades y le advirtió a Milei por “el riesgo Adorni”

EL PAÍS · 12/5/26, 10:49 p. m. · Fuente: Infobae.com-La Marcha Federal Universitaria colmó la Avenida de Mayo y otras arterias porteñas para reclamar mayor financiamiento educativo. (AP Photo/Rodrigo Abd)
La calle volvió a exigir masivamente el financiamiento de las universidades y le advirtió a Milei por “el riesgo Adorni”

Las canciones y los carteles repiten, más que ningún otro nombre propio, el de Manuel Adorni. El Jefe de Gabinete de la Nación, investigado por la Justicia por enriquecimiento ilícito, es el funcionario más nombrado por quienes se manifiestan en la Avenida de Mayo, en Diagonal Norte, cerca del Congreso y sobre la 9 de Julio.

Aunque los carteles y las canciones le exigen al Presidente que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, es a Adorni a quien los manifestantes le recomiendan ir de vacaciones a Misiones si le gustan las cascadas y, en el camino, presentar la renuncia como ministro coordinador.

“Ay che Adorni, cómo es que decías que no había plata, que no se podía tener presupuesto en las facultades, pero la cascada cómo la pagaste. Renunciá, renunciá, che Adorni renunciá“. La canción se va contagiando a lo largo de la manifestación, mientras la Plaza de Mayo se llena cada vez más. Un cartel dice “Estamos gobernados por una cascada de ignorantes”.

“No puedo ni quisiera pagarles una universidad privada, a mí haber podido ir a una universidad pública de excelencia me cambió la vida. Me dio un futuro. Si los docentes cobran salarios de hambre, eso es insostenible para las próximas generaciones”, dice mientras marcha con tres amigas que hizo en las aulas de la Facultad de Derecho.

Una de esas amigas es docente en los mismos claustros en los que se formó: cobra algo más de 700.000 pesos mensuales por quince horas semanales de clases. “A eso hay que sumarle el tiempo que dedicamos a preparar las clases, a seguir formándonos, a corregir, a responder dudas por fuera de clase. Para mí es hermoso ser docente, pero se volvió insostenible”, asegura.

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