El peronismo volvió a la interna descarnada: de la precaria tregua por el Indio Solari, a la guerra abierta por el 2027

EL PAÍS · · Fuente: infobae.com. Por Facundo Chaves
El peronismo volvió a la interna descarnada: de la precaria tregua por el Indio Solari, a la guerra abierta por el 2027

La precaria tregua en el peronismo ya es historia. La muerte de Carlos “El Indio” Solari produjo el único hecho que en los últimos meses había logrado lo que ninguna negociación política consiguió: restablecer el diálogo entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof. Fue un reencuentro de urgencia, forzado, convocado por el dolor y la logística para una despedida histórica. Ya quedó lejos, olvidado.

El sábado 20 de junio, al cumplirse un año de la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner, esa imagen quedó definitivamente archivada. No fue el fin de la tregua: fue el recrudecimiento de hostilidades que venían escalando desde antes del velatorio y que la muerte del Indio apenas había suspendido. El banderazo de Parque Lezama lo dejó en claro.

El antecedente inmediato había sido Berenice Iañez. La legisladora porteña del Movimiento Derecho al Futuro —el espacio político que conduce Kicillof, cercana al círculo de Andrés “Cuervo” Larroque— dijo en un video que se viralizó, días antes del acto, que Cristina “jode bastante las pelotas” con sus condicionamientos al gobernador. Las palabras se amplificaron en redes con la velocidad de un proyectil y el cristinismo respondió en cadena, sin modulación y sin excepciones. Lo que Iañez expresó en voz alta era lo que circulaba en voz baja en el entorno kicillofista .

Esa es la tensión de fondo. Kicillof no oculta su intención de ser candidato a presidente. Lo que sí cuida es la forma de decirlo: no como quien desafía a Cristina, sino como quien construye una alternativa propia en paralelo, sin la tutela de la ex presidenta. El MDF es el instrumento de esa construcción, una estructura que, según sus críticos dentro del propio peronismo, se nutre casi exclusivamente de funcionarios del gobierno provincial.

El banderazo de Parque Lezama fue, en ese contexto, una demostración de fuerza calculada. La Cámpora convocó para conmemorar el primer año de la detención de Cristina y el mensaje fue doble: hacia afuera, el reclamo de libertad e inocencia; hacia adentro, la advertencia de que el cristinismo sigue siendo el sector con mayor capacidad de movilización territorial en el peronismo.

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