El 24 de julio de 2026, en un acto solemne mediante el cual el presidente Gustavo Petro regresó la espada de Bolívar a la Casa Museo Quinta de Bolívar en Bogotá, el primer mandatario se refirió a la posesión del jefe de Estado electo, Abelardo de la Espriella, que se llevará a cabo el 7 de agosto.
En su intervención, Petro prohibió a cualquier guarnición militar del país adelantar acciones de logística para que se realice la ceremonia de posesión de De la Espriella. Esto, teniendo en cuenta que el mandatario entrante quiere hacer su juramento ante el Congreso en pleno, pero en una guarnición del departamento del Cauca, con el fin de honrar a la fuerza pública.
“No doy permiso a ninguna guarnición o establecimiento militar para que se aliste, hasta el último segundo que sea presidente, para ninguna posesión de ningún funcionario del poder civil en Colombia”, dijo el presidente Petro en el acto solemne.
Petro recalcó que ningún uniformado o funcionario de ninguna guarnición militar puede “alistar ni una sola silla, ni un solo espacio” para esos fines. “Es mi orden”, precisó.
De igual manera, rechazó la idea de que De la Espriella se posesione en el departamento del Cauca –proposición que ya cuenta con el visto bueno del Senado de la República, corporación que aprobó el traslado del Congreso en pleno para la ceremonia el 7 de agosto–. A juicio del jefe de Estado saliente, la posesión de su sucesor en ese departamento constituiría una “afrenta”.
