El fútbol argentino atraviesa un momento de dolor colectivo. Jorge Messi, el hombre que llevó a un niño de 13 años desde Rosario hasta Barcelona con una hoja de papel como único contrato y la certeza de que su hijo cambiaría la historia del deporte, murió el sábado 8 de agosto a las 2 de la madrugada en el Sanatorio Centro de Rosario, a los 68 años, tras una larga enfermedad. Entre los mensajes que llegaron a Lionel Messi desde todos los rincones del mundo del fútbol, uno se distinguió por su calidez personal: el de José Néstor Pekerman, el entrenador que dirigió a Leo en su primer Mundial.
“En este difícil momento para toda la familia te abrazo a la distancia con el afecto de siempre. Padre ejemplar, hijo ejemplar. Jorge marcó un camino y siempre será referencia para vos y la familia. Mucha fuerza Leo. Te quiero”, fue el mensaje que le hizo llegar Pekerman. La leyenda, breve pero cargada de afecto genuino, resume la relación que el exseleccionador argentino construyó con la familia Messi durante los años en que tuvo a Leo bajo su conducción técnica.
Pekerman dirigió a la selección argentina entre 2004 y 2006, período en el que Lionel Messi debutó con la camiseta albiceleste. Fue bajo su mando que el entonces joven delantero del FC Barcelona disputó su primer torneo mundialista, en Alemania 2006, cuando contaba apenas con 18 años. Esa experiencia forjó entre el técnico y el jugador un vínculo que trascendió lo estrictamente deportivo y que, a juzgar por el tono del mensaje de condolencias, se mantuvo intacto con el paso de las décadas.
