El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó el martes por la noche que Ottawa y Washington lograron “progresos sustanciales” en sus negociaciones comerciales, aunque advirtió que todavía queda “un trabajo importante” por hacer, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplazara por tres días la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50% sobre productos canadienses.
“Durante las últimas semanas, Canadá ha mantenido intensas conversaciones con Estados Unidos para abordar las cuestiones comerciales pendientes y ofrecer mayor certidumbre y beneficios reales a las empresas, trabajadores, agricultores y familias canadienses”, señaló Carney en un comunicado difundido poco antes de la medianoche.
El primer ministro confirmó que Washington aceptó retrasar hasta el final del 21 de agosto la aplicación de los nuevos gravámenes previstos al amparo de la Sección 338 de la Ley Arancelaria estadounidense de 1930. Las tasas, que debían entrar en vigor este miércoles a las 00:01 hora local de Washington, afectarán a una amplia gama de productos canadienses.
Carney sostuvo que las conversaciones entre ambos gobiernos permitieron avances, pero evitó dar por cerrado el acuerdo. “Aún queda un trabajo importante por hacer”, afirmó en su declaración, en la que también señaló que Canadá mantiene como objetivo la construcción de una economía “más fuerte, más independiente y más competitiva”.
La decisión de Trump se produjo después de una jornada de contactos de última hora entre Ottawa y Washington y de una segunda conversación telefónica en dos días entre el presidente estadounidense y Carney. El mandatario estadounidense anunció el aplazamiento a través de Truth Social, menos de dos horas antes del plazo previsto para la entrada en vigor de las nuevas tasas.
