“No fue descoordinación”, aseguró a Infobae un integrante de la mesa política el día después de que la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunciara la postergación del informe de gestión a cargo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien la desmintió minutos después a través de un mensaje en X.
Aunque en el oficialismo niegan que haya existido desencuentros, la sucesión de mensajes contradictorios volvió a exponer las tensiones internas dentro del reducido círculo. Sin embargo, en el Gobierno buscan bajarle el tono a la polémica.
En Casa Rosada aseguran que la publicación en redes sociales del ministro coordinador solo buscó aclarar que no fue una decisión tomada por la Jefatura de Gabinete y sostienen que nunca buscó confrontar con Bullrich. No obstante, subrayan que no hubo ningún acuerdo entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la senadora por el tema. Desde el entorno de la legisladora, en cambio, insisten en que hubo comunicación entre ambas dirigentes.
Hasta el cierre de esta nota, Bullrich y Adorni no habían vuelto a hablar, aunque terceros sí mantuvieron contactos con la legisladora. “Hoy hablamos con Pato (Bullrich). Todo aclarado. El tuit de Manuel fue para dejar claro que él está a disposición del Senado, no es que se bajó”, precisó una fuente en tema. “Manuel está a disposición. El mensaje no fue contra Patricia ni contra nadie, solo salió a aclarar en medio de operaciones”, planteó otra voz del entorno.
Lo cierto es que pese a los esfuerzos del Poder Ejecutivo, desde el entorno de la exministra no escondieron el malestar que generó la desmentida y cuestionaron con dureza el accionar del funcionario. “La idea era sacar el tema de agenda para que se olviden de su existencia y que el nuevo equipo pueda trabajar, pero realmente no se puede tener a alguien así”, se expidieron ante este medio desde reducido círculo de la legisladora.
Casi en paralelo, desde Balcarce 50 aseguran que hasta que no llegue la notificación formal, el funcionario mantiene sus planes de presentarse el jueves 2 de julio como estaba previsto. “Lo operaron fuente. No tenían los votos y nadie quería escucharlo en el Senado. No iba a quedar como un cagón y como el autor de la movida”, explicaron desde su entorno, que ratificó la disposición del funcionario a brindar el informe de gestión cuando la Cámara Alta así lo disponga.
